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Soy más de pueblo que un arado. Capítulo 2: "Bares, qué lugares..."

Soy más de pueblo que un arado. Capítulo 2: "Bares, qué lugares..."

                Este barman no quiso mostrar su rostro para este artículo. Normal.

 

Querido urbanita almendrón:

 

    Tú te piensas que los locales más cool están en tu ciudad, pero vives en la ignorancia total. Así de claro .En los pueblos tenemos bares muchísmo más molones, ande va a parar. Bueno, todo depende del concepto de “molón” que tenga cada uno. Para que cuando vayas al pueblo estés prevenido y no te espantes, te cuento lo que puedes hallar.

 

Los tipos de bares. En los pueblos hay distintas categorías para clasificar los bares:

a) Por el suelo. Hay dos tipos posibles de suelo en un bar rural: de hormigón y de terrazo. ¿Cuál es la diferencia? Básicamente ninguna, los dos están igual de pegajosos y llenos de mierda. Tú ves que la gente no se mueve del sitio; no es porque estén a gustico en su sitio, es porque están pegados. El inventor del superglú se fijo en esto.

b) Por los parroquianos. Hay dos tipos de bares según el público que los frecuenta: el de los jubilados y los otros. En los pueblos pequeños el de los jubilados no se distingue del resto. Se caracteriza porque como mucho sirven tres cafés en todo el día, y con sacarina. En el bar de los jubiletas un café da derecho a estar toda la tarde leyendo la prensa y jugando al guiñote. Los yayos parecen inofensivos hasta que se les tuerce la partida de cartas y empiezan a faltarse entre ellos. La sangre no llega al río, porque siempre hay alguien que hace mención de llamar a la Guardia Civil y no es plan salir en España Directo como suceso del día. Generalmente, los parroquianos son todos hombres, muy a pesar suyo.

 

Los nombres de los bares. La mayoría de las veces poner un nombre al bar es inútil: la gente lo va a llamar como le salga de la huevada. Esto desconcertará mucho al urbanita. Así, por ejemplo:

 

 

Nombre real

Denominación popular

Bar Musical La Bruja

Bar de Fermín

El rincón de La Bruja

El garito de Fermín

Bar El Pilar

Bar de Alejos

Club Venus

El puti de la carretera a Lérida

 

Y así sucesivamente. Los empresarios más avispados denominan al bar por su apodo, y todos contentos. Los que tienen pretensiones internacionales lo denominan pub.

 

    Grandes éxitos. Por este orden, estos son los principales de la barra: café; cortado; lo anterior, más hielo; carajillos al gusto; chupito de hierbas, para rebajar la comida; mediana de cerveza; los más valientes, coñac –“déjame la botella en la barra, que ya me sirvo yo”-. En cuanto a los principales en los altavoces, hay dos posibilidades: en los jubilados no ponen música porque los yayos se ofuscan jugando al guiñote; en el resto, el canal 40 Latino a toda mecha. Respecto a la prensa, sólo dos alternativas: el diario de la provincia y el Marca. Los más adelantadillos tienen la Interviú. Te puedo asegurar que nadie lee el artículo de Juan José Millás que viene en su última página.

 

    Después de estas notas descriptivas, te voy a explicar cómo vas a ser recibido si te adentras en estos distinguidos locales. Tal como entres por la puerta todos te miraran como si acabaras de llegar de Plutón: eres la novedad. Si eres tío, una rápida evaluación permitirá a todos los habituales pensar que eres un idiota, un cornudo, y que a saber de dónde eres, pero mejor que te hubieras quedado en casa que venir aquí a dar mal. Si eres una tía, los maromos van a ver una especie de aureola a tu alrededor y no podrán despegar la vista de ti -o mejor dicho, de partes de tu cuerpo-; es mejor que apures tu café rápido y huyas antes de que te aborden con un “¿De ande eres moza?” o un “¿Tú no serás la sobrina de tal? Tu tío y yo, amiguísimos”. En cualquier caso, debes llevar preparadas unas frases neutras pero resultonas para salir al paso de los temas de conversación más habituales:

 

            -Fumból: “Pues este año el Zaragoza, francamente, en verdad…”

-Caza y pesca: “Pues el otro día a mi cuñado le saltó una liebre mientras rastrillaba”; “Yo conozco un pantano que salen asín de gordas las luciopercas, pero no me acuerdo del camino”

-Cuestiones municipales: “Es que este alcalde ya se sabe como es…”

- Trabajo: “Este año, ¿Cómo va el tema? ¿Saldremos de pobres o qué?”

 

Y sobre todo, nunca, nunca olvides que a un bar de pueblo se va con el pipi y el popo hechos en casa. Te lo digo por tu bien.

 

Y hasta aquí la lección de hoy en este curso de ruralización avanzado. Urbanita, estate atento a la próxima edición.

 

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3 comentarios

Lorena -

Bueno Óscar, que te voy a decir yo de los bares de pueblo... Nada que cuando por fin te decidas a visitar Alcorisa comprobarás que también tenemos algun bar de esos que hablas. Y es que al fin y al cabo todos pueblos tenemos cosas en común como eso de los "cubalibres".
¡Por fin conozco a Fermín!

oscar senar -

Posdata al post: Urbanita, me olvidaba de advertirte de algo muy importante. En los pueblos los combinados se siguen denominando "cubalibres". Nos resistimos a abandonar ese bonico vocablo.

chic -

Hooola...

Felicidades por el derroche de ingenio. Seguramente te tome la frase "los yayos se ofuscan" para titular un post sobre algo que no tenga nada que ver. De hecho, te la recomiendo para encabezar tu blog.. ¿te imaginas la cantidad de gente que busca en google cada dia esas cuatro palabras???. Con eso podrias comenzar a ganar dinero.



PD: la respuesta es 4, no insistas.
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